sábado, 26 de septiembre de 2026

El libro en su contexto: llueve futuro en tus pupilas

 Por Chelo Mil

La imagen de portada del libro de poesía del año 2013: llueve futuro en tus pupilas, fue tomada en la escalera de uno de los clubes de pesca de la costanera. Si no me equivoco es del club Mitre. Por su parte, la imagen interior, que muestra a unos libros como volando, tiene como escenario a uno de los roperos del primer piso de Plataforma Lavardén.

El libro, hasta hoy publicado solo en soporte digital, consta de veinte poemas y está dedicado a Germán Lauro, atleta argentino. Su disciplina es el lanzamiento de bala y es dueño de una robustez y una belleza que pocas veces vi. Cuando salió el eBook y yo lo difundía en twitter, lo arrobé, pero no obtuve respuesta alguna.

El título del libro es un verso de la segunda estrofa de uno de los dos poemas de amor. Durante mucho tiempo me cuestioné sobre su belleza o validez, pero finalmente la conjunción de la lluvia, el tiempo futuro y los ojos negros hermosos de un chico que amé, me convencieron de que tenía cierta originalidad y estaba bien.

***

Cierro los ojos

Y escucho tus manos

Sonido tenue, tibio, silente y maravilloso

Signos de referencia precisa en un mapa blureado por tantos años


Cierro los ojos

Y palpo tus párpados

Abro la puerta

Y llueve futuro en tus pupilas


Cierro los ojos

Y veo tus ansias

De grandeza y naufragio


Cierro los jojos

Y muero

Con la birome en la mano

miércoles, 16 de septiembre de 2026

El libro en su contexto: Cada rincón desnudo

Por Marcelo Milman PIlnick

El primer libro que escribí y eventualmente publiqué fue Cada rincón desnudo, un libro de poesía, un libro de adolescencia. Lo fui escribiendo en mis veintes en un cuaderno artesanal de tapa azul, donde se iban acumulando versos, rimas, poemas, frases, fotos, dibujos y demás.

El libro, en su versión analógica original, en el cuaderno, incluía tres citas: Oscar Wilde, Arthur Rimbaud y Konstantino Kavafis aportaban lo suyo, pero en la elaboración de la versión digital de 2011 estas citas fueron dejadas de lado. 

Pero antes de publicarlo como eBook, mandé el manuscrito por email a distintas editoriales, y una de Buenos Aires me respondió. Se llamaba Simposio, y era de Wenceslao Maldonado. Él me invitó a Buenos Aires a charlar y allí, en su casa, me dijo que para publicar el libro yo tenía que pagar mil dólares, los cuales no tenía. También me invitó al programa de radio del Club de Osos de Buenos Aires para hablar de literatura, pero lamentablemente no pude ir.

* * *

Construí aquel puente

que me derrama

en los senderos más felices

de un arroyo


Entoné aquella melodía,

de querubines, hadas y duendecillos

que planean con picardía

hacerle una broma

a un ángel despistado


Derribé aquel muro

que me dividía


Entoné aquel himno

que cuenta sobre la fortaleza de los héroes

y relata sus hazañas

únicas

eternas


Escribí aquel poema

que se escribió por sí solo

y cuya tinta es el ensueño

de un porvenir

ajeno a la desesperanza

sábado, 5 de septiembre de 2026

Mini crónica - V

Por Chelo Mil

Hace tiempo que tenía ganas de comprar las entradas para la función en Rosario de Modelo vivo muerto, del grupo teatral los Bla Bla, de Buenos Aires. El miércoles 26 pasado mandé mensaje a la boletería del teatro La Comedia para ver si quedaban entradas y me respondieron que no, que las dos funciones ya estaban agotadas. Al día siguiente, el jueves, como el consultorio de mi analista queda cerca, después de la sesión me llegué personalmente a la boletería. Allí pude acceder con mucha suerte a la última entrada disponible, para la primera función.

El sábado, como me dijeron que las puertas abrían a las 17.30h, salí un rato antes a esperar el colectivo (138 139), que me dejaba a dos cuadras del teatro. Como no venía, no venía y se estaba haciendo la hora, me tomé un taxi. Le dije al chofer Mitre y Ricardone, pero él entendió Corrientes y Ricardone, así que paseé un poco. Llegué y había mucha gente en la esquina. Yo fumé un cigarrillo y entré, y me senté en mi butaca, que por suerte estaba en el borde de la platea, como a mí me gusta, por si tengo que ir al baño o si salgo a tragar humo.

La obra está buenísima, es fácil reírse a carcajadas en distintos momentos por los gags, que en su mayoría son corporales y están en medio de la trama; que consta del examen final de una prestigiosa e hilarante academia de arte, donde el modelo vivo es asesinado en plena oscuridad.

Sobre el escenario hay un pianista, que musicaliza varias escenas, y cinco actores: Julián Lucero como el director, Manuel Fanego como el modelo vivo y la psicopedagoga, y tres alumnos. Cada actor tiene sus momentos, y en general el nivel es alto.

No voy a espoilear, pero sí me permito decir que la obra tiene finales alternativos.

En el saludo final, entre aplausos de pie, uno de los actores dijo que tenemos un país maravilloso, que hay que cuidarlo.

miércoles, 26 de agosto de 2026

Mini crónica - IV

Por Chelo Mil

 Estoy esperando al plomero. Me dijo que venía entre las 8 y las 9, y son las 10.15h. Cruzo a la verdulería de enfrente y compro algo de fruta para desayunar. La chica que atiende me pregunta si voy al gym. Le digo que no, que estoy esperando al plomero. ¿Y después?, insiste. No, hoy no voy, hoy mi día es arreglar el flexible que pierde del calefón, para poder bañarme en mi casa, sin tener que ir a lo de mi vieja.

Llegó. Bajo a abrirle y veo que le pone candado a su moto. Carga sobre sí dos bultos re pesados: la mochila y la caja de herramientas. Sobre la vereda queda una lata de bebida energizante a medio tomar, y me dice si se la puedo entrar yo. Unos minutos más tarde me va a contar que está a full de trabajo, que ni los fines de semana para un poco. El energizante no era una excentricidad como pensé al principio, es un cuerpo que pide ayuda para mantenerse erguido.

Subimos a la terraza donde está la llave de paso del sector cuatro. Allí usamos mi escalera para llegar a la llave: él me pide que con una mano tenga la escalera y que levante la otra para hacerle de apoyo. Con una destreza notable digna de un gimnasta logra cerrarla. Ahora unas diez familias están sin agua.

Pero no será por mucho tiempo, en unos veinte minutos el arreglo estuvo hecho.

sábado, 15 de agosto de 2026

Mini crónica - III

(Prensa CCRF)
 Por Chelo Mil

El sábado pasado me puse un objetivo: captar o vivenciar toda la actividad cultural del día asistiendo a dos eventos que no estaban ubicados lejos el uno del otro.

Primero fui al Cultural Fontanarrosa, donde a las 18h Lucrecia Martel presentaba su libro Un destino común, junto a Cecilia Pelliza. Llegaba algo tarde, y mientras caminaba tenía la esperanza de que muestren el evento en pantalla gigante en la explanada, ya que no tenía el QR necesario para entrar. Llegué y ante la ausencia de pantalla en la explanada, subí al segundo piso y me puse en una cola, pero ésta finalmente era para quienes tenían QR, por lo que me puse en otra cola más larga para los desprovistos de QR. Pasados unos minutos largos nos empezaron a dejar entrar de quince personas en quince, y así entramos todos.

En el salón me senté en una silla libre del lado derecho. Por suerte todavía no había empezado. Cuando entró Martel hubo aplausos y enseguida pasaron un video hecho por la UNR donde les hacían preguntas a distintos niños. Después, avanzada la charla, la directora de La ciénaga dijo dos cosas relacionadas entre sí: primero, que no se psicoanalizaba pero que tenía amigos que lo hacían, y ella les cuestiona el carácter individualista de la práctica; y segundo, que no estaba bueno que un joven que hoy en día no encuentra trabajo se crea personalmente responsable por ello, cuando en realidad es la cruel situación social la que lo determina.


 Tipo 19 me paré y me fui atravesando el frío hacia el teatro La Comedia, que está a solo unas cuadras. Allí hubo un concierto de la Orquesta de Cámara Municipal junto a la Escuela Orquesta Barrio Ludueña, con una invitada en la dirección: la Mtra. Lucía Zicos.

miércoles, 5 de agosto de 2026

Mini crónica - II

Por Chelo Mil

Hace un tiempo compré una notebook nueva y hoy, después de postergarlo bastante, es tiempo de ponerle linux a la compu vieja, en la cual Windows 10 ya anda lento y, además, no es apta para Windows 11.

Pongo agua a calentar para unos mates, y la compu sobre la mesita ratona. La enchufo, ya que, después de años usándola enchufada, si no está conectada a la electricidad se apaga, se mal acostumbró.

Coloco el pen drive con el nuevo y libre sistema operativo y enciendo la máquina. Primero aparece el logo del hardware, y después un menú de instalación. Hago doble clic en la opción de Instalación típica, y mientras se copian los archivos de linux Mint aparecen unas diapositivas que dan cuenta de los distintos programas y funciones que tendrá el sistema.

De repente el televisor, que estaba prendido, pasa al canal 150 y muestra solo niebla, o ruido blanco. También, la radio se enciende en FM 95.1, donde el conductor habla sobre la llegada de un circo a Rosario. 

Y aquí lo más extraño e increíble: sentado en el sillón veo que la pared de enfrente mío, detrás de la televisión, se pixela. Sí, pasa a estar constituida de pequeños y brillantes cuadraditos, de los cuales algunos grises forman un notable signo de preguntas. 

domingo, 26 de julio de 2026

Mini crónica - I

 Por Chelo Mil

Hoy domingo almorcé en casa y después, tipo 17.30 h, me encontré con mi vieja en Laprida y Córdoba (Rosario, Argentina). La idea era compartir una merienda y con ese objetivo llegamos al café de nombre francés por calle Córdoba, frente al Monumento a la Bandera.

En un momento una anciana empezó a irse del bar, y era evidente que necesitaba ayuda para subir los escalones y salir. Primero se paró mi madre para darle una mano, y después me sumé yo, empujándola desde atrás, hasta que llegó a la vereda, donde podía continuar sola con su bastón.

Nosotros esperamos un rato largo y como no llegaron a atendernos nos fuimos a buscar otro bar. En el camino nos volvimos a encontrar con la anciana, que nos pidió que la ayudáramos a cruzar la calle y que la acompañáramos hasta la heladería que está en la esquina mencionada al principio, donde nos encontramos con mi vieja.

La anciana resultó ser insufrible, criticaba a mi vieja porque no la entendía, se quejaba de que yo iba rápido y demás. Al llegar al local me pidió que entre y les diga a las empleadas que estaba Nelly en la puerta de la esquina, para que se la abran y pueda entrar.

Yo después fui a la caja y pedí una porción de torta con dos cafés con leche y me fui a sentar. Cuando la moza trajo el pedido a la mesa Nelly, que estaba sentada con nosotros, le quiso encargar algo, pero la moza dijo que era una maleducada y que no iba a interactuar con ella.

Nelly tiene más de noventa años, no tiene hijos ni nietos, fue treinta años docente, se mantiene lúcida, tiene movilidad reducida, y tiene una carácter de mierda que ya es célebre.

lunes, 13 de abril de 2026

Dos lenguas, casi un beso.

 Título: Dos lenguas, casi  un beso // Two tongues, almost a kiss
Autor: Chelo Mil
Género: Poesía
Soporte: digital (PDF)
ISBN: 978-987-28308-7-8
Año: 2026

eBook: AR$ 5000.- / U$D 3.-

Descripción: Catorce poemas en español cada uno con su traducción al inglés.

Fragmento:

### 1

algo sueña en mí
al girar la almohada
al sentir el frío del ventilador a la madrugada
al dormir tapado por el aire en pleno verano

hoy fui a anotarme al gimnasio
dos veces por semana en horario de promo
voy más que nada para trabajar la postura
y para poner el cuerpo en movimiento

mentira, quiero ser como esos osos de instagram
quiero hacer propia la robustez
que tanto me gusta en los otros
que mi cuerpo sea el poema

Chau, suerte, me dijo el empleado cuando me fui
el chico es atractivo
y me libró al azar

*** 1

something dreams in me
when rotating the pillow
when feeling the cold from the fan at dawn
when sleeping covered 
    because the air conditioning
in the middle of summer

today I went to sign up at the gym
twice a week during promotional hours
I'm going mainly to work on my posture
and to get the body moving

lies, I just want to be like those instagram bears
I want to make my own the robustness 
that I like so much in others
let my body be the poem

goodbye, good luck, the employee told me as I left
the boy is attractive
and he freed me to chance

viernes, 27 de febrero de 2026

Barítono - 10: Episodio final

 Novela en episodios - Escrito por Chat GPT 5.2 y corregido por Chelo Mil

Volvió a vocalizar. No por disciplina, no por exigencia de la academia, ni por la cercanía de un estreno. Vocalizaba porque necesitaba ordenar algo adentro. El piano marcaba el camino, ascendía con prudencia y descendía con confianza, como quien conoce el camino, una escalera en penumbras.

Estaban reponiendo Turandot. Ping volvía a ser lo suyo. En el ensayo general, cuando la orquesta atacó los primeros compases, sintió que algo encajaba. No era felicidad exactamente. Era pertenencia.

Desde bambalinas escuchó a Mariano atacar el Nessun Dorma. Sonrió. Esa aria era territorio ajeno, escrita para tenor, pero no por eso dejaba de conmoverlo. Cada registro tiene su destino, pensó. El suyo no era el del héroe que vence al amanecer, sino el de quien sostiene la trama desde el medio, cálido y resonante.

Salió a escena. La acústica hizo lo suyo: la voz viajó limpia, sin micrófonos, apoyada en años de trabajo y, podríamos decir también, talento. Cantó y, mientras lo hacía, sintió que las ciudades, la noche, los bares, los viajes, los cuerpos y los recuerdos estaban ahí, contenidos en esa vibración.

Cuando cayó el telón, el aplauso lo envolvió. Y en ese instante comprendió: su voz no era solo un rango medio. Era un puente.

sábado, 31 de enero de 2026

Barítono - 9

Novela en episodios - Por Chelo Mil

Su padre murió. Tenía cáncer hace años y en los últimos meses se deterioró con rapidez. No tocaba ningún instrumento ni cantaba, pero era un ejemplo de público, fervoroso y estimulante; aplaudía, pegaba gritos y siempre tenía una devolución positiva.

Ahora nuestro barítono estaba en la playa. Era verano y era un lugar acorde para estar, sobre la arena en la reposera, con la sombrilla para evitar el sol que cada año está más fuerte. Tenía la opción de meterse al agua, al río, y de vez en cuando lo hacía para sobrellevar el calor.

Pasaba un barco carguero, imponente, llevando seguramente cereales a algún puerto europeo. Su estela llegaba hasta las orillas, y los kayaks y las embarcaciones de menor porte lo eludían. Enfrente se veían las islas entrerrianas, con su verde virgen y un parador de tanto en tanto.

Era el atardecer, que desplegaba sus matices sobre el horizonte. Las nubes algo transparentes eran el lienzo sobre el que Dios se expresaba. Él se sentía conmovido por lo que veía y no sabía por qué. 

Sucede que a veces, cuando se va alguien querido, éste se convierte en paisaje.

jueves, 1 de enero de 2026

Barítono - 8

Novela en episodios - Por Chelo Mil

Bienvenidos, feliz año nuevo, nos dijeron en la recepción. Acto seguido nos ubicaron en nuestra mesa. El aire acondicionado estaba a full, y soportarlo iba a ser uno de los desafíos de la noche. Está bien que el calor en la calle era agobiante, pero no era cuestión de irse al otro extremo.

Nuestra mesa daba al ventanal, y desde ella se veía la vereda, donde había unas pocas mesas afuera ya ocupadas y por donde todavía pasaban algunos transeúntes.

Llegamos a las veintiuna y ya había una pequeña banda de jazz instrumental tocando en vivo, lo que fue una especie de caricia. Para nosotros fue una sorpresa: sabíamos de memoria el menú de la cena, que constaba de varios pasos y algunos nombres en francés, pero el detalle de la banda nos sorprendió. Empecé a preguntarme si podría unirme con la voz a algunos temas, la improvisación no era mi fuerte, pero algo podía aportar, qué sé yo, un standard, algo. Me acerqué al trompetista, y al terminar el tema lo abordé. Le expliqué que era cantante lírico, pero que algo podíamos probar. Su respuesta fue instantánea y positiva, me sumé. Mientras cantaba sentí una energía que iba desde la garganta hasta la coronilla.