lunes, 5 de octubre de 2026

El libro en su contexto: La desnudez de los perros

portada La desnudez de los perros
 Por Chelo Mil

El libro de narrativa La desnudez de los perros fue publicado originalmente en soporte digital en enero del año 2016. Consta de tres relatos que tienen algunas cosas en común: en los títulos no hay verbo y estos tienen una estructura similar (el relato que le da título al libro, La sombra del actor, y La nobleza del chancho); los tres relatos transcurren en bares (Sambayón, Pasaporte, y El Bodegón de Refinería respectivamente); y todos abordan lo sexual en el marco de lo LGBT.

Luego, en 2019, tuve la oportunidad de publicarlo en papel con la editorial Laborde, de Rosario, junto con las micronovelas Subalterno Rey y Duelo en el mismo ejemplar. La imagen de portada de esta edición, que fue muy cuidada, es de un perro de Barcelona llamado Foc. Tanto el perro como su foto pertenecen a la española Laura Palau Nadal, a quien le pedí permiso para usarla.

La edición de noventa ejemplares se agotó, hasta el punto de que no quedaron más ni en la editorial ni en mi poder. Actualmente tengo solo uno, que encontré hace unas semanas en una mesa de saldos de usados, siete años después de ser editado.

* * *

El monumento al barquito de papel, giro a la izquierda por la rotonda, hago unos metros por Francia y agarro Arenales. Atravieso esa cuadra, esa única cuadra que es todo barrio, o pueblo, o siglo XIX, no sé bien cómo definirla, pero sé que su atractivo reside en contrastar de manera brutal con las torres nuevas de Puerto Norte. Llego a la esquina y veo a El Bodegón, ese rincón de Refinería que está desde 1903 y es un encanto, donde además atienden tan bien y sirven tan rico.

Dejo la bicicleta apoyada en la baranda y empiezo a analizar qué mesa voy a ocupar. Es temprano y soy el único cliente, así que tengo varias opciones. Me decido por sentarme afuera, en la mesa que tiene más sombra, la que está debajo del árbol, porque en esta mañana de domingo el sol ya es una variable a tener en cuenta. 

Estoy algo agitado, y transpirado, pero con el fresco que corre me siento a gusto. También tengo hambre: en casa sólo tomé unos mates, y el pedaleo despertó mi apetito. Me desayunaría el planeta.

sábado, 26 de septiembre de 2026

El libro en su contexto: llueve futuro en tus pupilas

 Por Chelo Mil

La imagen de portada del libro de poesía del año 2013: llueve futuro en tus pupilas, fue tomada en la escalera de uno de los clubes de pesca de la costanera. Si no me equivoco es del club Mitre. Por su parte, la imagen interior, que muestra a unos libros como volando, tiene como escenario a uno de los roperos del primer piso de Plataforma Lavardén.

El libro, hasta hoy publicado solo en soporte digital, consta de veinte poemas y está dedicado a Germán Lauro, atleta argentino. Su disciplina es el lanzamiento de bala y es dueño de una robustez y una belleza que pocas veces vi. Cuando salió el eBook y yo lo difundía en twitter, lo arrobé, pero no obtuve respuesta alguna.

El título del libro es un verso de la segunda estrofa de uno de los dos poemas de amor. Durante mucho tiempo me cuestioné sobre su belleza o validez, pero finalmente la conjunción de la lluvia, el tiempo futuro y los ojos negros hermosos de un chico que amé, me convencieron de que tenía cierta originalidad y estaba bien.

***

Cierro los ojos

Y escucho tus manos

Sonido tenue, tibio, silente y maravilloso

Signos de referencia precisa en un mapa blureado por tantos años


Cierro los ojos

Y palpo tus párpados

Abro la puerta

Y llueve futuro en tus pupilas


Cierro los ojos

Y veo tus ansias

De grandeza y naufragio


Cierro los jojos

Y muero

Con la birome en la mano

miércoles, 16 de septiembre de 2026

El libro en su contexto: Cada rincón desnudo

Por Marcelo Milman PIlnick

El primer libro que escribí y eventualmente publiqué fue Cada rincón desnudo, un libro de poesía, un libro de adolescencia. Lo fui escribiendo en mis veintes en un cuaderno artesanal de tapa azul, donde se iban acumulando versos, rimas, poemas, frases, fotos, dibujos y demás.

El libro, en su versión analógica original, en el cuaderno, incluía tres citas: Oscar Wilde, Arthur Rimbaud y Konstantino Kavafis aportaban lo suyo, pero en la elaboración de la versión digital de 2011 estas citas fueron dejadas de lado. 

Pero antes de publicarlo como eBook, mandé el manuscrito por email a distintas editoriales, y una de Buenos Aires me respondió. Se llamaba Simposio, y era de Wenceslao Maldonado. Él me invitó a Buenos Aires a charlar y allí, en su casa, me dijo que para publicar el libro yo tenía que pagar mil dólares, los cuales no tenía. También me invitó al programa de radio del Club de Osos de Buenos Aires para hablar de literatura, pero lamentablemente no pude ir.

* * *

Construí aquel puente

que me derrama

en los senderos más felices

de un arroyo


Entoné aquella melodía,

de querubines, hadas y duendecillos

que planean con picardía

hacerle una broma

a un ángel despistado


Derribé aquel muro

que me dividía


Entoné aquel himno

que cuenta sobre la fortaleza de los héroes

y relata sus hazañas

únicas

eternas


Escribí aquel poema

que se escribió por sí solo

y cuya tinta es el ensueño

de un porvenir

ajeno a la desesperanza

sábado, 5 de septiembre de 2026

Mini crónica - V

Por Chelo Mil

Hace tiempo que tenía ganas de comprar las entradas para la función en Rosario de Modelo vivo muerto, del grupo teatral los Bla Bla, de Buenos Aires. El miércoles 26 pasado mandé mensaje a la boletería del teatro La Comedia para ver si quedaban entradas y me respondieron que no, que las dos funciones ya estaban agotadas. Al día siguiente, el jueves, como el consultorio de mi analista queda cerca, después de la sesión me llegué personalmente a la boletería. Allí pude acceder con mucha suerte a la última entrada disponible, para la primera función.

El sábado, como me dijeron que las puertas abrían a las 17.30h, salí un rato antes a esperar el colectivo (138 139), que me dejaba a dos cuadras del teatro. Como no venía, no venía y se estaba haciendo la hora, me tomé un taxi. Le dije al chofer Mitre y Ricardone, pero él entendió Corrientes y Ricardone, así que paseé un poco. Llegué y había mucha gente en la esquina. Yo fumé un cigarrillo y entré, y me senté en mi butaca, que por suerte estaba en el borde de la platea, como a mí me gusta, por si tengo que ir al baño o si salgo a tragar humo.

La obra está buenísima, es fácil reírse a carcajadas en distintos momentos por los gags, que en su mayoría son corporales y están en medio de la trama; que consta del examen final de una prestigiosa e hilarante academia de arte, donde el modelo vivo es asesinado en plena oscuridad.

Sobre el escenario hay un pianista, que musicaliza varias escenas, y cinco actores: Julián Lucero como el director, Manuel Fanego como el modelo vivo y la psicopedagoga, y tres alumnos. Cada actor tiene sus momentos, y en general el nivel es alto.

No voy a espoilear, pero sí me permito decir que la obra tiene finales alternativos.

En el saludo final, entre aplausos de pie, uno de los actores dijo que tenemos un país maravilloso, que hay que cuidarlo.

miércoles, 26 de agosto de 2026

Mini crónica - IV

Por Chelo Mil

 Estoy esperando al plomero. Me dijo que venía entre las 8 y las 9, y son las 10.15h. Cruzo a la verdulería de enfrente y compro algo de fruta para desayunar. La chica que atiende me pregunta si voy al gym. Le digo que no, que estoy esperando al plomero. ¿Y después?, insiste. No, hoy no voy, hoy mi día es arreglar el flexible que pierde del calefón, para poder bañarme en mi casa, sin tener que ir a lo de mi vieja.

Llegó. Bajo a abrirle y veo que le pone candado a su moto. Carga sobre sí dos bultos re pesados: la mochila y la caja de herramientas. Sobre la vereda queda una lata de bebida energizante a medio tomar, y me dice si se la puedo entrar yo. Unos minutos más tarde me va a contar que está a full de trabajo, que ni los fines de semana para un poco. El energizante no era una excentricidad como pensé al principio, es un cuerpo que pide ayuda para mantenerse erguido.

Subimos a la terraza donde está la llave de paso del sector cuatro. Allí usamos mi escalera para llegar a la llave: él me pide que con una mano tenga la escalera y que levante la otra para hacerle de apoyo. Con una destreza notable digna de un gimnasta logra cerrarla. Ahora unas diez familias están sin agua.

Pero no será por mucho tiempo, en unos veinte minutos el arreglo estuvo hecho.